Montes

Los montes de Donostia / San Sebastián custodian la ciudad, la protegen y la abrazan. Auténticos pulmones verdes y zonas de esparcimiento, fueron en un pasado no muy lejano fortaleza militar, zona de disfrute de la aristocracia e incluso atalaya de pescadores para avistar ballenas.

 

MONTE IGELDO

Monte IgeldoPanorámica de la subida a Igueldo en funicular

Un lugar de diversión gracias a su coqueto parque de atracciones

El Torreón de Igeldo, del siglo XVIII, cuya función inicial de faro ha cambiado a la de mirador, preside el Monte Igeldo, un lugar de diversión gracias a su coqueto parque de atracciones.

Es recomendable tomar el funicular, el más antiguo de Euskadi y en funcionamiento desde 1912, para observar y fotografiar la ciudad desde una espectacular perspectiva.

Destaca el faro, en el flanco occidental del monte, construido en 1855 por el ingeniero de caminos Manuel Peironcely; es el lugar perfecto para disfrutar de la belleza del mar y de los acantilados de Igeldo.

 

MONTE URGULL

Urgull Parte ViejaVista aérea del monte Urgull y la Parte Vieja

La abrupta historia militar de la ciudad sigue viva en el Monte Urgull

Su enclave y orografía, convirtieron a la ciudad ya en el siglo XII en fortaleza militar y sus murallas, único testigo de la Donostia / San Sebastián amurallada junto con los restos que se conservan en el aparcamiento subterráneo del Boulevard, sufrieron ataques y asedios a lo largo de los años. El Monte Urgull fue testigo en 1794 de la primera capitulación de la ciudad a manos de los franceses y presenció, impotente, el incendio que fruto de la batalla de las tropas galas con el ejército anglo-portugués destruyó la ciudad en 1813.

El Castillo de la Mota, en lo alto del monte, construido en el siglo XII fue pieza clave de la defensa de la villa, y a su alrededor aún pueden apreciarse los cañones y las aspilleras defensivas, así como la Casa de la Historia, el museo que relata la historia de la ciudad. El Cementerio de los Ingleses, inaugurado en 1924 en la ladera norte del monte, testifica el paso de los ingleses por Donostia / San Sebastián durante la I Guerra Carlista (1833-1840).

 

MONTE ULÍA

Monte UliaVista panorámica de la playa de la Zurriola y el monte Ulía

Un parque natural en plena ciudad

Antigua atalaya de avistamiento de ballenas, comprende una extensa zona verde de 318.249 metros cuadrados.

A principios del siglo XX se constituyó como parque de recreo para la aristocracia y, hoy en día, es la zona de senderismo más importante de la ciudad. No en vano, el Camino de Santiago por la costa lo surca de este a oeste. La Peña del Ballenero y la Peña del Rey, rocas voluminosas utilizadas como puestos de avistamiento, sus zonas de picnic, el reformado Albergue de Ulía y las inusuales vistas de la ciudad, son algunos de sus atractivos.

Además, desde el verano de 2012 cuenta con un Centro de Interpretación, con un programa de actividades didácticas y culturales compuesto por talleres didácticos, itinerarios por el Monte Ulía, visitas guiadas por el centro, proyecciones, exposiciones temporales...